"Si alguien quiere frenar la verdad, con 'En el punto de mira' lo lleva claro"

Mireia Llinares, Boro Barber, Pablo de Miguel, Marta Losada, Juan Carlos González, María Miñana y Verónica Dulanto, el equipo de reporteros de 'En el punto de mira', de Cuatro.Mireia Llinares, Boro Barber, Pablo de Miguel, Marta Losada, Juan Carlos González, María Miñana y Verónica Dulanto, el equipo de reporteros de 'En el punto de mira', de Cuatro.

El reportero Boro Barber adelanta novedades de la versión veraniega del programa de reportajes de Cuatro que a partir del lunes 30 de julio (22.30) se traslada a los puntos calientes de la costa española para "hacer una radiografía del turismo con lo bueno y lo malo".

Llega el verano y las costas españolas se convierten en puntos de interés informativo. Tras la actualidad ligada al turismo irán los reporteros de El verano en el punto de mira: Boro Barber, Verónica Dulanto, Juan Carlos González, Pablo de Miguel, María Miñana y Mireia Llinares, que desde el lunes 30 de julio en Cuatro (22.30) se desplazan a destinos vacacionales de ensueño para investigar casos de interés social relacionados con el consumo, la convivencia, la salud y las posibles estafas que se generan en la época estival.
El lujoso estilo de vida de las grandes fortunas de la Costa Brava, en contraste con el turismo low cost y los negocios ilegales de la Costa Dorada; el fenómeno de los furtivos del bañador en las costas gallegas; la proliferación de festivales en la costa valenciana; el boom del turismo sanitario en Málaga o el problema de la sopa verde de algas en la Costa Cálida son algunos de los asuntos que abordará la edición veraniega del programa de reportajes de Cuatro.
Telemania.es habla con el reportero de En el punto de mira Boro Barber para conocer de primera mano los detalles más relevantes de esta versión summer del programa. 
¿Qué van a investigar en El verano en el punto de mira y qué distingue a este programa de su edición de temporada?
Boro Barber: Así como en invierno nos centramos más específicamente en fraude, en estafas o en delincuentes, ahora queremos hacer una radiografía del turismo con lo bueno y lo malo, conocer sitios espectaculares y también gente que se aprovecha de los turistas allí. Vamos a ver muchos sitios con un potencial espectacular y playas de ensueño, pero también cómo al olor del dinero hay una serie de golfos y delincuentes que se dedican a intentar saquear a los turistas y aprovecharse de ellos. También nos distingue que en la temporada normal somos varios reporteros los que hacemos un reportaje, mientras que en la edición del verano cada uno va a estar en un sitio determinado. 
Boro Barber investiga el fraude del absentismo laboral en el octavo programa de la cuarta temporada de 'En el punto de mira'.
Usted acaba de venir de la Costa Brava, que grandes fortunas eligen como destino para pasar desapercibidas. ¿Qué dificultades ha tenido para acceder a ellos?
B.B.: Cuando son empresarios y tratan de pasar desapercibidos es un poco más difícil que te abran las puertas de su casa, pero al final lo hemos conseguido. Hemos visto desde una súper mansión valorada en más de 10 millones de euros, con acceso directo al embarcadero para llegar en yate, piscina climatizada y el agua a 30 grados dispuesta ya para entrar, hasta otras casas más humildes, pero carísimas. Hemos conocido, por ejemplo, la típica masía catalana de un apellido muy ilustre de Cataluña, así un poco Casa Tarradellas, pero con un estilazo... Nos ha encantado porque nos ha permitido ver de primera mano lo que es el turismo en una zona tan exclusiva como la Costa Brava. 
Entonces, ustedes que han podido pasar unos días con gente con dinero y vivir un poco su estilo de vida, ¿qué actividades están solo en la mano de los más pudientes?
B.B.: Lo que tiene la Costa Brava es que te puedes dar un homenaje constante, que seguro que no te puedes dar en otro sitio. Hemos hecho, por ejemplo, maridaje de vino y flores, hemos estado con el sommelier (experto en vinos del restaurante) y el botánico del restaurante Can Roca, que se han juntado para mostrarnos cómo las flores silvestres mezcladas con determinados vinos de L’Empordà te dan una explosión de sabores que es espectacular. Es una actividad que puede costar unos 600 euros, que no todo el mundo se puede permitir.
O sea, que a nivel personal también ha disfrutado, ¿no?
B.B.: Sí, sí, también he disfrutado. Es verdad que son unas zonas de grabación espectaculares y el hecho de poder grabar en sitios como estos es un privilegio. Al final, en verano lo que todos queremos es viajar desde casa a estos lugares de veraneo y lo que vamos a conseguir en El verano en el punto de mira es mostrar mucha playa, mucho mar, lugares de ensueño y otros lugares que no son tanto de ensueño, pero que también son turísticos y vacacionales. Al final, todas las playas están muy bien, desde la más cara hasta la más barata, y hemos tenido el privilegio de grabar en ellas. O sea, que aunque hayamos estado currando, es todo un placer grabar en la costa española, que tiene mucho que ofrecer.
Imagen de Ibiza en el programa de la tercera temporada de 'En el punto de mira', en el que analizaron el problema de la vivienda en la ciudad.
Imagen de Ibiza en el programa de la tercera temporada de 'En el punto de mira', en el que analizaron el problema de la vivienda en la ciudad.
También se han desplazado a Ibiza, conocida como la isla del lujo y el glamour, pero ¿cuál es la otra cara de la moneda? ¿Es todo tan idílico como se presenta?
B.B.: Ibiza tiene dos caras. Por un lado, es una isla que se aboca cada vez más a este turismo de súper lujo, de calidad, con unos hotelazos y unos restaurantes espectaculares. Pero, por otro lado, esto tiene otra cara de la moneda, y es que el hecho de estar convirtiéndose en un destino internacional para turistas estadounidenses, rusos y, en general, gente muy pudiente, también está ocasionando problemas de vivienda. Ya pudimos ver en un reportaje que grabamos para En el punto de mira cómo la Ibiza saturada estaba provocando que hubiera empleados que estaban viviendo en garajes, que tenían que vivir en furgonetas, gente que tenía un sueldo elevado y que no se podía permitir vivir en una casa. También estaba ocasionando que médicos o policías se fueran de la isla, gente que tiene un salario similar al de la Península y que en Ibiza no puede pagar una vivienda. Ahora hemos dado un paso más allá y hemos visto situaciones derivadas de estos precios elevadísimos de la vivienda que nos han llamado mucho la atención.
En relación con la vivienda, también van a tratar el fraude en el alquiler vacacional.
B.B.: Sin duda el fenómeno de los últimos años, o uno de ellos, ha sido el de los alquileres vacacionales. Esto ha hecho que se disparen los precios, no solo en la costa, sino en Madrid, en Barcelona… En Ibiza, por ejemplo, se acaba de regular el tema de los alquileres vacacionales y pondremos el foco en esta regulación, y cómo esto puede afectar o no al precio de la vivienda. Nos vamos a fijar un poco en esto y en estafas. Hay casas que se alquilan que tienen unos precios que no son ni demasiado baratos para sospechar que es una estafa, ni demasiado caros como para que piques. Muchas muestran fotos espectaculares y muchas veces llegas ahí y la casa no está, o la casa no tiene nada que ver con la que querríamos alquilar. Así que vamos a poner el foco en ese tipo de alquileres vacacionales, por los que optan muchísimos turistas.
¿Hay alguna forma de evitar este tipo de engaño y detectarlo a tiempo?
B.B.: Es complicado, pero sobre todo cuando vas a alquilar algo tienes que fijarte que esté en el precio de mercado. Ellos se cuidan, no te van a cobrar 20 euros al día por una cosa espectacular, pero algo que es sospechosamente barato y está sospechosamente bien para lo barato que es debe hacerte dudar. Un truco es fijarse en las opiniones. Si no hay valoraciones de otros usuarios ni se te ocurra poner el dinero ahí porque es posible que estés a punto de caer en una estafa.
Otro tema que han tratado y que ahora en verano está de actualidad es el de los festivales. Como ventaja principal vemos su impacto positivo en la economía, pero ¿cuál es el lado negativo de los mismos? ¿Qué situaciones conflictivas ocurren en ellos?
B.B.: En la Costa Brava vamos a hablar de un festival espectacular, que es el White Summer. Es un festival muy llamativo porque también tiene una oferta cultural, de teatro. Los festivales también son un fenómeno de los últimos años. Son un cañón económico y cada vez hay más productoras que los hacen en todas las costas. Los problemas que pueden generar son situaciones de inseguridad, de follón, molestias para el resto de vecinos… Nosotros vamos a analizar toda esa parte buena que aportan los festivales de verano, y que es indudable, pero también veremos controles, veremos qué se cuece en el interior de estos festivales con carteles tan bonitos, pero que, a veces, lo que hay dentro no es tan bonito. 
Galicia ha sido otro de sus destinos. Cuéntenos qué o quiénes son los furtivos del bañador. ¿Qué problemas generan en las costas gallegas?
B.B.: Nos vamos a desplazar a Galicia porque queremos poner el punto de mira no solo en los típicos destinos como Ibiza o Benidorm. Nosotros queríamos abrir un poco el abanico, vamos a ir a otras costas, y una costa espectacular, que tiene muchísimo que ofrecer y que es diferente al resto es la costa gallega. Allí hay algo que acostumbran a hacer mucho los turistas, que es coger percebes en la zona. Parece una tontería, pero es una zona que a lo mejor está en barbecho y que puede suponer la fuente de alimentación de las familias que se dedican a eso. Vamos a poner el foco en esa actividad que hacen los turistas para concienciar de que ese hecho de estar percebeando o cogiendo marisco de manera furtiva puede dañar lo que se va a llevar una familia a la boca.
Programa de la tercera temporada de 'En el punto de mira', en el que investigaron el fraude del pan.
Programa de la cuarta temporada de 'En el punto de mira', en el que investigaron los aditivos alimentarios, como la fécula de patata en el pavo.
¿Qué diferencia a En el punto de mira de otros programas?
B.B.: Somos un programa muy valiente, en el que nos atrevemos a tocar temas que a lo mejor otros intentan evitar, o intentan no meterse por si se levanta mucha polémica. En ese sentido puedo poner el ejemplo de uno de los casos más llamativos, o de los que más repercusión tuvo, que es el de cobrar sin trabajar. Cuando pusimos el foco en ciertos funcionarios que se escaqueaban de sus puestos de trabajo. A lo mejor es un sector que mucha gente, como pasa con los políticos, no se atreve a tocar porque hay dos millones de funcionarios. Nosotros, si vemos que se está produciendo un hecho que es llamativo, un hecho que pagamos todos y que es un fraude, lo contamos. Tenemos la valentía y nos adelantamos a tocar temas que el resto no quieren tocar y tratamos de acercar realidades que para cosas cotidianas muchas veces el espectador no conoce. A mí me pasa mucho cuando voy caminando por la calle y se me acerca gente y me da la enhorabuena por contarles cosas que no conocían, porque muchas veces ocurre que vives en un sitio y no eres consciente de lo que tienes en la calle de al lado o en tu misma calle. Por ejemplo, el reportaje del pan que hicimos. Cosas cotidianas como ir a comprar el pan de 35 céntimos a un supermercado, algo que hacemos todos, pero ¿sabemos por qué el pan vale 35 céntimos?, ¿sabemos qué lleva el pan integral que comemos, porque parece que es la moda que todo sea integral? Entonces nos centramos en cosas que el espectador vive todos los días, que están muy cerca de él, pero que son grandes desconocidas para el espectador y para nosotros. Hace poco, por ejemplo, hicimos un reportaje sobre los aditivos alimentarios. Nos llama mucho la atención que tú vas a la nevera del supermercado y vas a coger lo más sano que nos venden que podemos comer: el pavo. ¿Cómo es posible que el pavo lleve solo un 50% de pavo? ¿Lo otro qué es? Fécula de patata. Vale, pero ¿qué es la fécula de patata?, ¿para qué lo hace la industria?, ¿cuál es la finalidad?, ¿tiene consecuencias negativas?, ¿consecuencias inocuas?, o ¿simplemente es una cuestión económica? Para comprar pavo por un euro, al final tienes que comer mucha fécula de patata porque no puede ser todo pavo. Profundizamos en estas cosas. El tema es darle información al consumidor y que el consumidor decida. Intentamos hacer temas muy cercanos y que a la vez son grandes desconocidos. Esa es nuestra seña de identidad.
El hecho de tratar temas que no interesa que salgan a la luz, ¿les ha hecho encontrarse con ciertos problemas? ¿Han hecho frente alguna vez a la censura?
B.B.: No. Sí es cierto que somos un programa con mucha repercusión, estamos en el prime time y, en alguna ocasión, algún investigado ha tratado de frenar la emisión del programa, pero esto no se puede frenar porque cuando lo que cuentas es verdad no hay vuelta de hoja. Nosotros lo que contamos es siempre verdad, con hechos contrastadísimos, hechos absolutamente verídicos. Si alguien quiere frenar la verdad, con nosotros lo lleva claro.
Boro Barber investiga las estafas a ancianos en la cuarta temporada de 'En el punto de mira'.
¿Algún reportaje que les haya marcado especialmente?
B.B.: Al final todos los reportajes te suponen un antes y un después, y te afectan de alguna manera. Por ejemplo, yo después de grabar el reportaje del pan he cambiado mis costumbres para comprar pan, o al menos cuando compro pan barato ya sé lo que estoy comprando. Hay algunos que son especialmente indignantes, por ejemplo, el de estafadores de ancianos que grabamos hace poco: ¿cómo se puede ser tan cobarde y tan miserable de estafar a gente tan vulnerable para quitarles todo lo que tienen?
¿Cuál es el caso más difícil al que se han enfrentado de todos los programas de En el punto de mira?
B.B.: Todos los temas son difíciles. El día que te pones a planteártelo muchas veces dices: "¡Madre mía! ¿Cómo saco yo el tema de aquí?". Pero luego te pones y lo que al principio parecía una muralla después acaba saliendo. Todo sale cuando te pones a investigarlo.
Boro Barber investiga el fraude del absentismo laboral en el octavo programa de la cuarta temporada de 'En el punto de mira'.
¿Qué es lo más gratificante de su labor como reportero en En el punto de mira?
B.B.: Que la gente te agradezca lo que haces, que te agradezca tu trabajo. Eso nos pasa habitualmente por la calle, por el respaldo que tenemos de la audiencia. Tenemos un público muy fiel, que nos sigue cada lunes y que si nos ven por la calle nos dan las gracias por lo que hacemos. Eso a nivel personal. A nivel profesional, que cambien las cosas. Si tú logras con un reportaje de investigación y de análisis que cambie algo después de la emisión del reportaje, como nos ha pasado en muchas ocasiones, yo creo que puedes considerarlo un éxito. Todo cambia y no sé si es porque nosotros analizamos fenómenos o porque nosotros hacemos ciertos reportajes, pero es verdad que ves cómo de repente más gente pregunta por la fécula de patata cuando va a comprar el pavo o más gente se pregunta qué lleva el pan que come.
¿Qué nos puede adelantar sobre los proyectos de la nueva temporada?
B.B.: Tenemos muchos temas muy buenos para septiembre. Nos centraremos mucho en temas que son muy cercanos para el espectador y muy desconocidos, y pondremos énfasis también en asuntos de consumo: de lo que compra y de lo que come el espectador, y qué consecuencias tiene. Por ahí van a ir los tiros y por muchos más sitios, claro. Tenemos muchos programas por delante. Nos gusta tratar temas que no se han visto en televisión, pero que la gente habla en la calle. A todos esos temas que la sociedad se plantea intentamos dar una respuesta. Muchas veces los temas salen del bar, de un colega que te comenta, de una tendencia o fenómeno que observas a tu alrededor, pero sobre todo de la calle.